La importancia del cambio de comportamiento en odontología
Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han establecido la prevención de enfermedades bucales como una de sus prioridades a nivel global. Aunque la prevención no es un concepto nuevo, la prevalencia de enfermedades periodontales sigue siendo alta en todo el mundo. El principal desafío radica en modificar los hábitos de los pacientes, ya que estos son fundamentales para prevenir eficazmente las enfermedades bucales, pero suelen ser difíciles de cambiar.
Este artículo presenta los aspectos más destacados de una conversación entre Martijn Verhulst, de Sunstar, y el Prof. Tim Newton, profesor de psicología aplicada a la odontología en el King's College de Londres, Reino Unido. A lo largo del artículo, se exploran estrategias de cambio de comportamiento para mejorar la salud bucal y prevenir enfermedades, particularmente las enfermedades periodontales y periimplantarias, destacando la importancia de promover hábitos saludables y sostenibles en los pacientes.
El profesor Newton explica que la prevención de enfermedades dentales depende en gran medida de dos comportamientos clave: el control de la placa y los hábitos dietéticos. Para que los pacientes mantengan una salud bucal óptima, estos comportamientos deben convertirse en rutinas diarias. Aquí es donde el cambio de comportamiento se vuelve esencial. El problema central, sin embargo, es que muchos comportamientos, como cepillarse los dientes, son habituales y automáticos, lo que los hace más difíciles de modificar u optimizar.
El papel de la prevención en la salud bucal
El profesor Newton enfatiza la importancia de la prevención desde la perspectiva del paciente. La salud bucal afecta la capacidad de las personas para comer, socializar y sentirse seguras. Más importante aún, afecta la salud a largo plazo, lo que permite a las personas conservar sus dientes durante toda su vida. Sin embargo, dada la frecuencia limitada de las visitas al dentista, la responsabilidad de mantener la salud bucal recae predominantemente en el paciente.
La carga económica de las enfermedades bucodentales es otro tema crítico que se discute. En Europa, las enfermedades bucodentales ocupan el tercer lugar en gasto sanitario, solo superadas por las enfermedades cardiovasculares y la diabetes. La prevención, particularmente en el cuidado periodontal, puede reducir significativamente esta carga. Así lo destacó un estudio publicado por The Economist, que reveló que invertir en la prevención de la gingivitis ofrece un retorno sustancial de la inversión.
Modelos de cambio de comportamiento en odontología
A lo largo de la conversación, se discuten varios modelos psicológicos utilizados para influir y comprender el cambio de comportamiento. Un modelo que se destaca es el modelo COM-B, desarrollado por la profesora Susan Michie y sus colegas. El modelo COM-B proporciona un marco estructurado para comprender el cambio de comportamiento, centrándose en tres componentes clave: Capacidad, Oportunidad y Motivación.
- Capacidad: El conocimiento y las habilidades del individuo para realizar un comportamiento.
- Oportunidad: El entorno y los recursos que apoyan o dificultan el comportamiento.
- Motivación: El impulso de participar en el comportamiento.
El profesor Newton destaca que este modelo ahora se considera el enfoque dominante en psicología de la salud. Sin embargo, aplicar el modelo en entornos dentales prácticos y cotidianos puede ser un desafío. Para cerrar esta brecha, se desarrolló el modelo GPS (Establecimiento de objetivos, planificación y autocontrol), que el profesor Newton describe en detalle.
El modelo GPS para la formación de hábitos
El modelo GPS está diseñado para simplificar la aplicación de técnicas de cambio de comportamiento en la práctica dental. Consta de tres elementos principales:
- Establecimiento de metas: Establecer metas claras y alcanzables con el paciente.
- Planificación: Crear un plan para implementar estos objetivos, abordando posibles desafíos y aspectos prácticos.
- Autocontrol: Alentar a los pacientes a realizar un seguimiento de su progreso para reforzar su compromiso y motivación.
En los últimos años, se ha agregado al modelo un cuarto elemento, la perseverancia (ahora conocida como GPS-P). La perseverancia es crucial para mantener el cambio de comportamiento a largo plazo y transformar nuevos comportamientos en hábitos. Según el profesor Newton, la formación de hábitos toma un promedio de 66 días, y alentar a los pacientes a persistir es clave para mantener su comportamiento.
Aplicación práctica del GPS en odontología
La conversación incluye una demostración de cómo se puede aplicar el modelo GPS-P en la práctica. El profesor Newton interactúa con un paciente simulado, ilustrando cómo guiar a los pacientes a través del proceso de cambio de comportamiento. La discusión comienza estableciendo una meta, como cambiar a un cepillo de dientes eléctrico, y pasa a planificar cuándo y cómo el paciente implementará este cambio.
Un elemento importante de la planificación consiste en incluir señales. Por ejemplo, se recomienda al paciente que mantenga los cepillos interdentales junto a su cepillo de dientes como recordatorio visual, o puede usar una tabla de seguimiento.
El profesor Newton enfatiza que hacer muchas preguntas es una parte crucial del proceso. Al hacerlo, los profesionales dentales pueden comprender mejor las necesidades de sus pacientes y adaptar sus consejos en consecuencia. Este enfoque centrado en el paciente no solo ayuda a construir una relación más sólida, sino que también hace que la intervención sea más eficiente y relevante.
Uso del GPS para cerrar la brecha del comportamiento de intención
Una de las principales preocupaciones entre los profesionales del cuidado bucal es la limitación de tiempo durante las citas dentales. El profesor Newton demuestra que el modelo GPS-P se puede aplicar de manera efectiva en solo unos minutos al centrarse en una comunicación concisa y específica con el paciente.
En lugar de dar largas instrucciones, los profesionales dentales deben centrarse en planificar el cambio de comportamiento con el paciente, lo que el profesor Newton relaciona con cerrar la llamada "brecha de comportamiento de intención". Este concepto se puede explicar como la brecha entre lo que creemos que queremos hacer y lo que realmente hacemos. La planificación es el paso más crítico para cerrar esta brecha.
La importancia de la comunicación con el paciente y la construcción de relaciones
Además, el profesor Newton recomienda que los profesionales del cuidado bucal practiquen y refinen sus habilidades de comunicación con el paciente. Sugiere que pidan comentarios de colegas y pacientes para mejorar sus interacciones. Las habilidades blandas, como la construcción de relaciones y la escucha activa, son esenciales para el éxito en guiar a los pacientes a través del cambio de comportamiento. El profesor Newton señala que los profesionales deben ver su papel no solo como proveedores de atención dental, sino como facilitadores del cambio de comportamiento.
Evidencia científica que respalda el modelo GPS
El modelo GPS-P se basa en la teoría psicológica y ha sido validado a través de la investigación. El profesor Newton explica que los estudios realizados tanto en hospitales como en entornos de atención primaria muestran que GPS-P mejora eficazmente los comportamientos relacionados con la salud bucal y los resultados periodontales. Si bien diferentes elementos del modelo pueden ser más relevantes para diferentes comportamientos, tratar el GPS como un paquete integral es un enfoque simple y efectivo.
Por ejemplo, los comportamientos habituales, como cepillarse los dientes, pueden requerir solo el establecimiento de objetivos para mejorar, mientras que los comportamientos más complejos, como la limpieza interdental, se benefician de centrarse en la planificación y el autocontrol. La evidencia general respalda el uso del modelo GPS-P para mejorar los comportamientos de salud bucal de los pacientes.
Conclusiones clave para los profesionales del cuidado bucal
La conversación concluye con una reflexión sobre los puntos más importantes para los profesionales dentales. El profesor Newton aconseja a los profesionales que se centren en la planificación con sus pacientes, haciendo que el cambio de comportamiento sea un esfuerzo conjunto. Al establecer metas, crear planes detallados y fomentar el autocontrol, los profesionales dentales pueden ayudar a sus pacientes a realizar cambios duraderos que prevengan enfermedades periodontales y periimplantarias.
El profesor Newton enfatiza la importancia de la construcción de relaciones en este proceso. Cambiar el comportamiento no es un evento único, sino una colaboración continua entre el paciente y el equipo dental. El objetivo es formar hábitos positivos a través de la repetición, la perseverancia y la confianza mutua.